Toda empresa que distribuya productos sanitarios (productos dentales, insumos médicos) debe comunicar su actividad como Distribuidor de productos sanitarios ante las Autoridades Sanitarias de su Comunidad Autónoma.
Se trata de comunicar a la Administración que la empresa es un distribuidor de productos sanitarios. En obligatoria dicha comunicación si se pretende distribuir y comercializar dichos productos.
Para poder ser distribuidor se debe cumplir con un requisitos técnico legales cumpliendo la regulación para productos sanitarios. Se debe controlar la trazabilidad de todos los productos, conocer a quién, cuándo y cutas unidades se han vendido de un lote en concreto y tener la capacidad de comunicarlo al cliente.
Se debe contar con un farmacéutico como responsable técnico o técnico garante; un profesional conocedor de la regulación para productos sanitarios que aplica al producto y al propio distribuidor.
También se deben redactar e implementar procedimientos escritos de trabajo y sus registros correspondientes de cara a implantar un correcto y eficaz sistema de calidad.